" /> Parsimonia: Mayo 2004 Archives

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00:01 del 19 de Mayo de 2004

Freud tenía razón

A veces me pregunto por qué soy tan indirecto, tan sutil y dado a no ser nada claro. Entonces me llegan momentos como ayer por la mañana:

Madre: Hola. ¡Felicidades!
Servidor: Hola. Felicidades...¿por?
Madre: Por lo tuyo...por lo vuestro.
Servidor: No sé qué dices.
Madre: [Silencio tentativo] Por lo de Massachusetts.
Servidor: Ahhhhhhhhhhhhhhh.

09:32 del 18 de Mayo de 2004

Las malas adicciones

Hoy te iba a escribir una carta. No era para exigirte educadamente la devolución del dinero que me debes (que ajustado a la inflación supera los 20.000 dólares). Ni tampoco para exigirte una explicación de por qué a veces tengo ganas de escribirte cartas medio tontas.

Me detuve en el Querido. No fue tanto la duda entre el querido o el estimado, sino más bien percatarme de lo que estaba haciendo. Es casi afín al síndrome de Estocolmo, pero 12 años después, en los que te he visto una vez nada más.

Te echo de menos, aunque no hay lógica para explicarlo. No sé qué era peor, si mi represión sexual, la manera en que me tomabas el pelo, o las noches de ron y marihuana. Lógicamente me digo que fuiste una educación bastante cara. Me enseñaste no a divertirme, sino a asomarme al borde del abismo de una vida desastrosa. Ahora, con el tiempo, es obvio que estaba locamente enamorado de ti.Y no tuve los huevos de decirte nada explícitamente.

Todo fue tácito, una especie de pacto secreto, nuestra propia versión de "don't ask don't tell" a nivel subconsciente. Y claro, acabamos mal. Muy mal. Tres años de borracheras, confesiones falsas, gastos inimaginables y de poner a prueba nuestras familias.

Ahora me doy cuenta que eres como una adicción. Parecida a la que tuve con mi padre, absolutamente insana y a veces muy nociva. Lo mejor del asunto y a la vez lo más triste es que no podemos volver a esos papeles, yo fingiendo que me gustan las chicas y que soy tu amigo del alma y tú como guía del averno de tu amigote. Ya sabes todo sobre mí, ya sé todo sobre mí. Pretender otra cosa sería imposible.

09:11 del 8 de Mayo de 2004

Comprando coche

En este país, la única compra en la que todavía se puede (y en ciertos casos debe) regatear es cuando se compra un automóvil.
Pues ayer, cuando fui a recibir la respuesta al empleo, esencialmente cuánto me iban a pagar, sentí que estaba comprando un coche.

-¿Ya sabes dónde vas a vivir?
- Sí, estoy viendo precios. Estaré en la zona y me llevaré mi coche.
- Es lo mejor que puedes hacer. ¿Entonces estás listo?
- Si se aceptan mis condiciones salariales, por supuesto.
- Uy, no sé. ¿Has visto otros empleos? No pagan lo que pides...
- Bueno, ese es mi precio. No pienso irme por menos.
- Ya, es que sólo puedo llegar a X (20% menos de lo que pido).
- No, gracias. Siento que hayas perdido el tiempo, pero no puedo irme con ese salario. ME LEVANTO
- ¿A cuánto puedo llegar? ¿En qué orquilla estás?
- En esa que te he dicho. No pienso aceptar por menos.
- Bueno, a ver si hablo con los jefes máximos y se hace el milagro.

Claro, luego me cuenta otra persona que el presupuesto lo maneja él mismo, que no hay jefes máximos.

Y sigue pasando el tiempo, y la puerta sigue abierta.

08:08 del 6 de Mayo de 2004

Me voy, no me voy, me quiere, no me quiere

La semana pasada me comentaron de una posibilidad de un empleo de la empresa en la ciudad de los rascacielos. El lunes por fin me decidí a pedirlo, y como paga una miseria, pedí el cielo y la tierra. Me dijeron que me contestarían el martes.

Se lo comenté al husband de nuevo (anteriormente se lo había dicho, pero o bien no me lo tomé muy en serio o él tampoco lo hizo), y lo hablamos el martes por la mañana. No pudimos hacerlo antes porque el lunes por la noche se quedó muy tarde en el teatro.

Total, que nos gustaría irnos de esta ciudad, y que ya veríamos. En la oficina me dicen escuetamente que lo comentaremos el viernes por la tarde. Es una señal de que quizá milagrosamente acepten mis condiciones, pero me provoca estrés, porque de darme lo que pido significa que me tendría que ir ya. Y al no concretar nada, me deja en el aire.

Y entonces el husband matiza el miércoles por la mañana que no tiene muchas ganas de irse por ahora, que tiene muchos compromisos, pero que si yo me voy, en fin, que probablemente me seguiría.

Hablamos del clima frío, de las responsabilidades de ambos, de los canes, de un montón de cosas. El sentido común dicta que retire la oferta. Pero no lo voy a hacer porque sencillamente me quiero ir de aquí. Mi vida en esta ciudad tiene poco significado, estoy apoltronado y el cuerpo y alma me piden cambio.

No sé qué me produce más ilusión, si irme, independizarme un poco, abrir nuevos caminos, cambiar de lugar, lanzarme a lo desconocido o alterar bastante el guiso. Pero ya estoy cogiendo carrerilla, y lo veo peligroso.

Seguiremos informando.

14:11 del 5 de Mayo de 2004

Viva la sensibilidad

H3, mi propio H3, me envía esto:

Es bien sabido que los musulmanes fundamentalistas (terroristas en (potencia) se oponen al consumo de alcohol y consideran pecado capital ver una mujer desnuda que no sea la suya. Por esta razón, apelamos para que este miércoles, a las trece horas, todas las mujeres corran por sus oficinas desnudas (bancos, oficinas públicas, empresas privadas, comercios, etc.) y que todos los hombres corran detrás de ellas con una cerveza en la mano. Esto nos ayudará a detectar los terroristas que existen entre nosotros fin de capturarlos y deportarlo[SIC].
Aquellos hombre que pusieran cara de asco deberán ser presos de inmediato después nos encargaremos de hacer los análisis para separar los mariquillas de los verdaderos terroristas.

No sé qué decir, la verdad.