No hay mucho de qué hablar
El Ex vino de visita y decidió pasar por casa a verme, por primera vez en nueve meses. Está un poco más gordo, aunque no mucho. El Alteñito prefirió, discretamente, no salir, y al enterarse de su existencia, el Ex también decidió no salir.
Casi acabamos hablando del tiempo. Dice que todavía me quiere (contesto con agradecimiento, no sé medir cuánto ha disminuido en mi estima) y farda de que gana más de 100 mil dólares.
Al final, ambos queremos que se vaya. Los amigos me cuentan que ha pronunciado que no podemos ser amigos y cosas por el estilo. Estoy de acuerdo, por el momento. Se va a hacer el bypass gástrico en los próximos meses, es la claudicación ante la gula.
Comentarios
Vaya, buena sorpresa que debiste haberte llevado. Pero lo bueno viene siendo que es ya una etapa superada, ¿no?
Un abrazo.
Por: Alfonso | Septiembre 19, 2006 2:30 AM