« ¿Pero eres gilipollas o qué? | Página principal | El acecho »

Las redes del Alteñito

Al principio me resistí y decidí no caer, después de todo, si tengo casi 10 años más que el Alteñito, debo ejercer más el sentido común. Él ya estaba enamorado en ese entonces, me lo decía el instinto y me lo confirmaba el Turco.

Pero yo iba a ser más listo, más olímpico, más taimado. En una pareja, después de todo, siempre hay uno quiere más que el otro, ya sea por poquito o por mucho. Después de 10 años de ser el superávit con el Ex, me tocaba ahora vivir de los déficits, razoné.

Pero no pude mantenerlo. Su devoción ha sido demasiado para mí resistencia, para mi ambigüedad estudiada. He caído en sus redes casi tan involuntariamente como él en las mías.

Y me he enamorado. Lo he confesado tímida y oblicuamente en otro sitio, pero lo expreso más bien con mis errores torpes. Ya empiezo a decorar cosas pensando en cuándo va a venir, voy a viajar otra vez a México a verle en cinco semanas, y el pequeño harem que tenía formado lo he desmantelado, porque ya el sexo sin él es casi un ejercicio físico y poco más.

Me siento idiota pero impotente a la vez, como el que cae lentamente en las arenas movedizas sin capacidad de salida pero con la lentitud de verla.

Mientras en su pueblo, el Alteñito da largas, como en el son de la negra. Hace 76 días me dijo que quería venir y todavía busca el plan perfecto para tramitar su visa. Son cosas que me desesperan y que permito en semisilencio.

Veo todo esto como si fuera un sueño ilusionado, pero aunque no presto atención a algunos de los nubarrones del panorama, no por ello ignoro su presencia.

Comenta

(If you haven't left a comment here before, you may need to be approved by the site owner before your comment will appear. Until then, it won't appear on the entry. Thanks for waiting.)