Fracaso como filme noir
Creía que iba ser una despedida entre maestro y alumno. Pavarotti se va a ver a su ex, para pasarse el día con él. Llevaba 10 noches seguidas en casa conmigo, algo que se romperá ésta. Hemos tenido tiranteces las dos últimas noches, y francamente me hace falta estar solo por un rato. Anoche no hicimos nada, y esta mañana me despierto tardísimo.
Cuando por fin sale, le doy un abrazo y le deseo lo mejor. La gente dice que soy muy cariñoso y mis abrazos y caricias suelen ser bastante cotizadas. El caso es que un abrazo de buena fe se convierte (¿degenera?) cinco minutos más tarde en un revolcón por la cama. No lo planifiqué así. Pero así sale. Toda la intención del gesto se vuelve nada y me siento culpable por muchos motivos.