« Lo opuesto al amor | Página principal | Problemas con Movable Type »

La canción de Pavarotti

Me aburre, sencillamente ha dejado de excitarme. Se lo puedo atribuir a muchos motivos, pero creo que ha sido su ambivalencia y sus ganas de pelear por gusto. Ambivalencia porque no sabe si quiere a su ex, y no afronta sus sentimientos de una manera madura para sus 28 años. Prefiere sumirse en unas tinieblas de contradicción y pantomima. No le puedo culpar, es mucho más fácil hacer eso. Pero ahora que su ex, Peter, ha venido a la ciudad de repente, prefiere seguir dando vueltas.

«El sábado me pasaré el día con mi amigo Peter», me dice, como si fuera la cosa más natural de mundo y como si fueran a recoger setas al monte. Me da igual, pero me repatea que sea capaz de mentirse. El Peter tampoco es un adalid de la consecuencia y de la madurez: ha venido aquí pero a sus 38 tacos (años) es incapaz de decirle a Pavarotti que viene a por él. Consecuencia, una empanada.

Hace casi una semana que aunque dormimos juntos, no tenemos sexo. Le estoy empujando suavemente para que se vaya, me pongo más arisco, más maniqueísta y me enfrento más. Es antinatural en mí, que suelo ser tan dócil y armónico. Y de paso me incomoda porque tengo madera de dictador.

En fin, que sigo pensando en el Alteñito. Acabo de salir de una enfermedad que exigía antibióticos y esta mañana me hice una señora masturbación (iba a decir paja, pero quedaba muy feo) a su nombre. No sé lo que va a pasar, pero ya me he cansado de Pavarotti.

Comenta

(If you haven't left a comment here before, you may need to be approved by the site owner before your comment will appear. Until then, it won't appear on the entry. Thanks for waiting.)