« ¿Mentir u omitir? | Página principal | Cosas te iba a decir cuando estabas dormido »

Las doce campanadas

Todo lo que le digo al Alteñito a continuación viene del fondo de mi alma.

-Si tuviera dinero, vendría a verte una vez al mes, aunque los amores de lejos son muy difíciles.
- Te invito a mi casa, pero en mi ciudad y mi país te morirías del asco.
- No puedo emigrar a tu país.
- Me has caído muy bien, eres una persona muy entregada y cariñosa, de lo que no se ve. Ojalá te pudiera decir otra cosa, pero no puedo.
-Vamos a seguir en contacto, sé que nos volveremos a ver pronto. Quizá nuestros caminos se crucen, quién sabe. Pero yo estoy en una línea muy concreta y exigirte que la sigas conmigo sería una locura y muy egoísta de mi parte.
- Vine por una ilusión, pero ahora nos toca vivir la realidad.

Está conforme, muy a nuestro pesar. Han sido cuatro días formidables. Bueno, cinco. Tengo dos corazonadas, una es que conocerá a alguien inesperadamente, y otra que me arrepentiré, ilógicamente, de no haber hecho más.

Comenta

(If you haven't left a comment here before, you may need to be approved by the site owner before your comment will appear. Until then, it won't appear on the entry. Thanks for waiting.)