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Virginidad versus sexualidad

No sé por qué, pero me he rodeado en Internet (sola y lamentablemente) de personas generalmente jóvenes, masculinos y gay. Algunos han tenido (y tienen) eso que nos inculca la sociedad de que el sexo es malo, y la promiscuidad. Entonces dudan entre dejar su virginidad y entregarse a la lujuria que emana de sus cuerpos.

Otros siguen vírgenes, esperando que llegue su príncipe azul. Entiendo a los dos, aunque a los últimos no tanto. Pero creo que (excluyendo las promesas de fidelidad a terceros) tenemos que dar rienda suelta a nuestros cuerpos. Si nos piden marcha, dársela. La razón creo que es muy sencilla, más allá de los motivos hedonistas: el paso del tiempo te hace lamentar la autorrepresión. Si a los 18 años hubiera pensado lo que ahora, me lo hubiera pasado bomba.

Claro, ese es el caso de muchas cosas en esta vida, y por eso siempre digo en este debate lo de Osvaldo Bazán: cogiendo (follando, chichando) se conoce a gente.

Aclaro que no se debe imponer un régimen sexual ajeno a nadie. Hay quienes soportan su virginidad bastante bien, y no aparentan sufrirla en absoluto (me proyecto). Luego están los que la entregan a cualquiera y se arrepienten, centrándose en las circunstancias del momento, a veces turbias, en lugar de la experiencia adquirida. Otros tienen momentos insaciables, y bueno, obedecen al deseo.

Hay que tener cuidado, y tomar las precauciones básicas. Y nunca arrepentirse del historial sexual. Como bien dice Victor Downes, «el promiscuo es aquel que tiene más sexo que tú». Después de todo, que te quiten lo baila'o. Y si no quieres bailar, pues no bailes. Pero eso lo decides tú, no la sociedad.

Comentarios

Hola Parsimón. Sé que a lo mejor no va dirigido el post a mí (entre, me supongo, otros), pero igual me cayó la pedrada. Debo incluirme, yo creo, en el segundo grupo (aka. el que menos entiendes - el del príncipe azul).

En mi experiencia (de conocer jóvenes gays), he visto muchas cosas diversas. Conozco a un chavo que se reprime porque no quiere parecer promiscuo (precisamente). Conozco otro que parece quinceañera con lo del yo me espero a mi príncipe. En mi caso, honestamente no se ha dado.

Así de simple y sencillo. Y claro, soy un romántico insufrible, pero el amor no excluye al sexo. (Aunque el sexo puede excluir al amor.) Mmm... a lo que quiero llegar es que por lo menos en mi caso, yo no he tenido ninguna oportunidad de nada (en serio), y por eso sigo así, pero no porque me reprima (aunque como dices, conozco a muchos que sí).

Estoy divagando. Saludos.

Estoy muy de acuerdo contigo.

No sé para que quien habrá sido dirigido este post, pero me reído mucho con él (si el cuerpo te pide marcha, marcha le tienes que dar).

Bastante arriesgado este post...no me gustaría estar en el pellejo de quien te inspiró a escribirlo. Pero sin ganas de defenderlo, creo que hay que ver otras aristas de la situación, es muy fácil reducirlo al dilema de Virginidad vs. Sexualidad.

Gracias, Parsimón, cada día aprecio más!

Gracias a todos por comentar. Abro un nuevo post...

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