Amazón, el hijo del obispo
Es hijo de un obispo. Resta morbo decir que el progenitor es de la Iglesia de Cristo de los Últimos Días, pero todo sea por la verdad oblicua. Nos conocimos hace casi tres semanas en un sitio de internet, y hablamos mucho (lo cual está siendo mi tónica) antes de que viniera a conocerme a casa. Respeta todas las prohibiciones de su iglesia, por lo menos las dietéticas, y no sé muy bien cómo proyectarme. Él se encarga de eso, y es muy cariñoso, nos pasamos casi dos horas abrazándonos y acariciándonos.
«No quiero enamorarme de ti», me cuenta. Yo tampoco, me parece todo un poco prematuro, y se lo digo. La pasión, que tanto ha faltado en esta década, ha vuelto. Me ha gustado estar con él en la cama, abrazados. Creo que cuando dos hombres lo hacemos, lo sentimos mucho más. En parte porque es más fuerte, pero también me parece más íntimo. Cualquiera besa o lamotea, pero abrazar es más complicado.
Aunque está un poco gordito, tiene unas piernas de futbolista que dan gusto. Ah, y conoce a SS.MM. Es una circunstancia muy rara, pero fascinante.
«Doña Sofía me dio un beso aquí», señala en su mejilla. Aprovecho. Six Degrees of Sofía de Grecia. Ya puedes decir que lees un blog cuyo autor besó una mejilla besada en su día por una reina de verdad.
Comentarios
A mi no me resta morbo eso, mas bien todo lo contrario :)
Por: Ed. | Agosto 15, 2005 6:17 AM