El pudor
Antes iba por casa en calzoncillos y a veces sin camisa. Ahora, con el ex todavía en casa no puedo. Él no ha cambiado un ápice, sigue andando como perro por su casa marcando paquete (no lo puede evitar). Pero yo me pongo bañador y camiseta.
Es una razón más para querer que se vaya en cuanto antes. El sábado le vi tan derrotado y vulnerable cuando me contó los detalles cutres de lo que le había pasado, que no le hubiera dicho que no a nada físico. Menos mal que no ocurrió. Y no quiero que se presente la situación otra vez. Tiene una red de apoyo ajena a mí, la debe utilizar.
El miércoles teóricamente la comunidad de su nueva casa votará para aceptarle como inquilino. Obviamente, desde aquí pido un sí en dicho voto.
Comentarios
¿ Te das cuenta de la fragilidad de las percepciones ? Ayer sin problemas, hoy todo son incomodidades.... . El poder de las emociones.
Por: Jonás | Agosto 2, 2005 4:03 AM