La telenovela
El ex husband no estaba en casa anoche, cuando llegué a la 1 de la madrugada. Venía de casa de Ed., y me esperaba un poco de show. Pero cero husband.
Hoy llega a eso de las cinco, estoy echándome la siesta, y no me doy cuenta de que está hasta que salgo al salón.
«Tengo ganas de morir», dice. No sé que contestarle aparte de la charla estándar para levantarle el ánimo. La cosa va en peor, porque me entero de que en los últimos días ha estado con un chico francés, ex novio de uno de nuestros mejores amigos. Un chico que es un basurita de persona.
Y el jueves, el ex husband le propuso ser su pareja. Estuvieron juntos el jueves y el viernes, donde pernoctó. Hoy sábado el francés le ha mandado a freír espárragos. Está hecho polvo.
Yo pierdo las riendas, y casi rayano en los gritos le digo que está chalado, que es un lapso de juicio. «Pero le he ofrecido lo mejor de mí», contesta irracionalmente. Me siento horrorizado. Es literalmente la encarnación del refrán echarle margaritas a los cerdos.
Apenas acabamos hace 19 días, y ya está proponiendo a alguien ser su pareja. Le tiene pánico a la soledad.