« Me voy, no me voy, me quiere, no me quiere | Página principal | Las malas adicciones »

Comprando coche

En este país, la única compra en la que todavía se puede (y en ciertos casos debe) regatear es cuando se compra un automóvil.
Pues ayer, cuando fui a recibir la respuesta al empleo, esencialmente cuánto me iban a pagar, sentí que estaba comprando un coche.

-¿Ya sabes dónde vas a vivir?
- Sí, estoy viendo precios. Estaré en la zona y me llevaré mi coche.
- Es lo mejor que puedes hacer. ¿Entonces estás listo?
- Si se aceptan mis condiciones salariales, por supuesto.
- Uy, no sé. ¿Has visto otros empleos? No pagan lo que pides...
- Bueno, ese es mi precio. No pienso irme por menos.
- Ya, es que sólo puedo llegar a X (20% menos de lo que pido).
- No, gracias. Siento que hayas perdido el tiempo, pero no puedo irme con ese salario. ME LEVANTO
- ¿A cuánto puedo llegar? ¿En qué orquilla estás?
- En esa que te he dicho. No pienso aceptar por menos.
- Bueno, a ver si hablo con los jefes máximos y se hace el milagro.

Claro, luego me cuenta otra persona que el presupuesto lo maneja él mismo, que no hay jefes máximos.

Y sigue pasando el tiempo, y la puerta sigue abierta.

Comentarios

Jolín, me descuido un par de días y me encuentro tantas novedades!!!
Esperemos que se dé lo que deseas.
Un besote

vamos, vamos, sr. parsimon, que me tenga que enterar de estas cosas por casualidad... ni una carta, ni un mensaje. Usted ya no me quiere como antes.

Comenta

(If you haven't left a comment here before, you may need to be approved by the site owner before your comment will appear. Until then, it won't appear on the entry. Thanks for waiting.)