Comprando coche
En este país, la única compra en la que todavía se puede (y en ciertos casos debe) regatear es cuando se compra un automóvil.
Pues ayer, cuando fui a recibir la respuesta al empleo, esencialmente cuánto me iban a pagar, sentí que estaba comprando un coche.
-¿Ya sabes dónde vas a vivir?
- Sí, estoy viendo precios. Estaré en la zona y me llevaré mi coche.
- Es lo mejor que puedes hacer. ¿Entonces estás listo?
- Si se aceptan mis condiciones salariales, por supuesto.
- Uy, no sé. ¿Has visto otros empleos? No pagan lo que pides...
- Bueno, ese es mi precio. No pienso irme por menos.
- Ya, es que sólo puedo llegar a X (20% menos de lo que pido).
- No, gracias. Siento que hayas perdido el tiempo, pero no puedo irme con ese salario. ME LEVANTO
- ¿A cuánto puedo llegar? ¿En qué orquilla estás?
- En esa que te he dicho. No pienso aceptar por menos.
- Bueno, a ver si hablo con los jefes máximos y se hace el milagro.
Claro, luego me cuenta otra persona que el presupuesto lo maneja él mismo, que no hay jefes máximos.
Y sigue pasando el tiempo, y la puerta sigue abierta.
Comentarios
Jolín, me descuido un par de días y me encuentro tantas novedades!!!
Esperemos que se dé lo que deseas.
Un besote
Por: Flor | Mayo 8, 2004 4:50 PM
vamos, vamos, sr. parsimon, que me tenga que enterar de estas cosas por casualidad... ni una carta, ni un mensaje. Usted ya no me quiere como antes.
Por: el vecino, de viaje por ultramar | Mayo 12, 2004 10:24 AM