Vivir con vergüenza
Iba a empezar otro blog en inglés en un dominio diferente, pero no tengo tiempo. Verdaderamente tengo este espejo en el ático, y ya dejo de pasar por el ático a mirarme en él. Me repatea usar a Parsimonia cada vez que tenga un problema, para que sea una válvula de escape.
Cambié de puesto de trabajo hace casi cuatro meses, y desde entonces leo muy pocos blogs. Me da vergüenza admitirlo, pues apenas tengo tiempo para mí, y mucho menos para los que me leen. Me da una vergüenza espantosa, repito, porque esto no debería ser unilateral. Sencillamente me tengo que organizar mejor.
Y no, las cosas van bien. El husband vuelve a tener ensayos casi todas las noches, y me siento aliviado por él. Es lo que quería, y yo tampoco voy a echarle en cara que no se queda en casa. El problema para él es estar encerrado, y yo como buen canceriano me callo. Para que luego vaya diciendo por ahí que Cáncer y Capricornio en el fondo no son tan opuestos.
Ya sé que divarío, que me pierdo en este post, pero no es señal de nada, tan solo de cansancio (sigo en la oficina a esta bendita hora) y de no tener ganas de ajustarme a una narrativa muy linear. Pero estoy bien, lo juro. Gracias por leer hasta aquí.
Comentarios
Bueno, nosotros (o al menos yo) también hemos subido este espejo al ático y nos miramos en él ya muy de vez en cuando, pero es lógico, porque ¡hacía una de tiempo que el espejo no nos decía que somos la más bonitaaaa! Así que la vergoña
(así, en valenciá) también es nuestra...
Relájate y tómate un tiempo para disfrutar de las cositas pequeñas... las grandes ya se solucionarán, con o sin ayuda, pero las pequeñitas siempre están por ahí y está mal no fijarse en ellas...
Un beso
Por: geyperman | Noviembre 25, 2003 7:33 AM