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Las cosas del querer

Anoche estaba hablando con mi amigo Pedro, y casi me suelta un sopapo. «Mira que hacerme todo esto para nada». Es verdad, pero tampoco quiere decir que estemos en la zona del monte que tenga orégano. Reconozco que soy melodramático, un histrión, como me dice una amiga. Y que no me cuesta mucho meterme en una espiral de desesperación.

Pero también se debe a que soy un falso estoico, dejo pasar cosas pero en realidad las acumulo, encajo, encajo hasta que estallo. Y cuando estallo, estoy tan harto que el agravio tiene muy poco que ver con la realidad. No digo que esto haya sido así con el husband: mis agravios son verdaderos. No está apenas en casa. No tenemos mucho en común, carecemos de intereses mutuos. Él es mi interés también, por mucha manía que le coja, por mucha hiel que acumule, confieso que le amo.

Y es una confesión terrible, porque te quita mucho capital a la hora de negociar cosas, de pedir. Es más difícil considerar alternativas si te vas a topar con ese muro de amor, porque te das cuenta que eres prisionero voluntario. Da pánico querer a alguien tan diferente que uno, a alguien que no te va a corresponder de la misma manera que tú le correspondería. Porque no te va a entender del todo, y tú a él tampoco.

Hay explicaciones culturales para esto, familiares, personales y hasta astrológicas. Pero es la incertidumbre la que más pesa, porque al haber química en ciertos estamentos básicos y en otros no, siempre hay tanto espacio para el malentendido. Y a mí que nunca me ha gustado ser directo, que siempre soy tan sutil...un suplicio.

En el ciberespacio es fácil poner los agravios, las injusticias, los deseos y los triunfos. Describir las flaquezas, las inseguridades, las imperfecciones, sin embargo, es otro tema.

Todo esto, confieso, parece una coplilla de los años 40 (contada por Miguel de Molina, por supuesto) bastante retorcida. Las cosas del querer analizada por Freud.

Comentarios

Me llena de una emoción rara ver como te voy conociendo y descifrando tanto. Eres el melodramático, sutilón más lindo del mundo, ok!

Antes de nada me presento, me llamo Javier y vivo en Barcelona, bueno a escasos 19Km. En Cervello, soy amigo de Peter, el cual se ha ido convirtiendo poco a poco en el confidente de mis elucubraciones mentales, miedos, iras, etc.Gracias a él he obtenido esta dirección y me he enterado de tus tribulaciones, las cuales por otra parte son normales o al menos a mí me lo parecen, ya que yo llevo 18 años de vida en pareja y la crisis de los 7 años también la pasé , parece que todo se viene abajo, la persona con la que vives, se ha ido convirtiendo en un extraño y te das cuenta de que vuestros intereses divergen más de lo que pensabas, o que no hay nada en común , pero sin embargo le quieres y no podrías acostarte con otro, o bien ves que tu vida sin él carece sin sentido, o se quedaría bastante vacía , es el momento de replantearlo todo con sinceridad y desde el respecto, no caben las medias tintas, ya que si no esta crisis se reproducirá y a mayor escala, ambos debéis ceder en parte de vuestros planteamientos y aprender a compartir, y cuando digo compartir me refiero a los dos, a veces haciendo de tripas corazón ya que habrá cosas que distarán mucho de ser del agrado de cada uno, pero el esfuerzo vale la pena y el resultado es inmejorable ya que sólo cuando el amor se pierde es cuando aunque duela se ha de romper y en tu caso el hecho de no poder levantar velas es sintomático de que no es así , pero eso no os debe llevar a una dominación de uno sobre el otro , si no a un mayor respeto y búsqueda de la compañía mutua a la hora de realizar las actividades que sean y esto te lo dice alguien que lo tiene aún peor ya que yo trabajo con mi compañero, ahí es nada, 24 horas sobre 24 , y las diferencias no siempre son culturales, lo que pasa es que cuando nos enamoramos no vemos la realidad , si no que intentamos colmar nuestro deseo de amor en la persona amada, es decir no le vemos a él en realidad si no que vemos el reflejo de nuestros sentimientos .
Ah!No hagas demasiados números tengo 41 años

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