« Bajando al pozo... | Página principal | Obras son amores, y no buenas razones »

I'm sorry, so sorry

Hoy, al irse (aunque yo madrugo, él tiene que entrar a trabajar antes), dice lo siguiente: «Me acabo de dar cuenta que de repente tengo tres obras seguidas otra vez». Mi mirada fue seca, esquiva, contesté con un parco sí. «Bueno, se acaba pronto». Y yo pensé, se acaba pronto hasta que encuentres la obra perfecta para noviembre. Y así otra vez.

El resucitado gran cine argentino tiene una joyita, El hijo de la novia. Es una película muy manipuladora, pero genialmente hecha, todo parece natural. En ella, Natalia Verbeke es la sufrida novia de Ricardo Darín, la que le aguanta sus idioteces, sus dudas, sus afrentas anónimas. Hasta que un día le dice: «yo merezco la pena».

Yo merezco la pena también. Si hace tres meses llegamos a una crisis debido a una separación emocional, una crisis que nos llevó al borde del precipicio y a las oficinas de un terapeuta, nos sirvió para asustarnos. Por lo menos a mí. Me asusté e hice todo lo humanamente posible por no caer. No nos ha ido mal desde ese entonces, aunque tampoco demasiado bien: hemos conjugado lo precario con lo cotidiano.

El gesto mínimo que me esperaba es que no aceptara otra obra para octubre, que ya lleva siete obras este año. Que aprovechara octubre para reanimarnos un poco, para esforzarse como yo me he esforzado. Y no ha sido así. Quizá porque no lo ve así, pero no es responsabilidad mía, tras ocho años y medio, indicar lo que es recomendable, ni tampoco lo es dar ultimátums. Tras la fragilidad del tema, y después de la conversación del domingo, considero esto una especie de hari kiri subconsciente.

Y no voy a soltar el ultimátum, ni a exigir que elija entre el teatro o yo. Es obvio quién ha ganado.

Maduro y sopeso mi decisión de aquí al domingo, y se la comento ese día.

Me siento fatal, no por la acción, sino por lo trágico que es esto: dos personas que se quieren y respetan bastante han fracasado. Creo que el puntal que ha cedido ha sido no tener casi nada en común. Ni la música, ni el cine, ni el activismo, ni el gimnasio, ni la cultura, ni el idioma, ni el teatro. Amor vincit omnia, pero sólo temporalmente. A la larga, la falta de convergencia pasa factura.

Esto representa problemas logísticos, económicos, de convivencia y jurídicos (hay una unión civil de por medio que no puede ser disuelta a menos que uno viva en Vermont durante un año). Pero ya no tengo miedo, ambos nos merecemos algo mejor. No somos malas personas, no somos ogros ni sádicos. Sencillamente, aparte del amor tenemos muy poco en común. Y yo no puedo ser más su felpudo. No voy a decir que es un malvado dickensino (ni benaventino, con el perdón de los brigecinos), pero no puedo plegarme más todavía. Yo merezco la pena. Y él también.

Comentarios

Oh dios, es muy triste, realmente no sé qué decir ni cómo, así que perdona que no ponga aquí una frase profunda o un consejo de esos que cambian la perspectiva de las cosas. Sólo diré que ánimo :-)

Suenas tan definitivo...
Como Ertai, tampoco me atrevo (es que ni me sale) a escribir nada trascendente y, mucho menos, un consejo, ¿quién narices soy yo para eso?. Sea cual sea la decisión que tomes, por aquí estaremos contigo y, por lo que leído, acá se te quiere mucho, no te va a faltar apoyo ni cariño.
Un abrazo muy, muy fuerte, y ánimo.

Nunca creí que acabaría diciendo esto, pero me parece una excelente decisión. Está claro que lo vuestro no va a ningún lado y que a una de las dos partes no parece importarle demasiado, y tú no te mereces en absoluto lo que has tenido que vivir estos últimos meses.

Hagas lo que hagas, ánimo.

Desde fuera, sea cual sea la distancia, fisica o de otro tipo a la que uno se encuentre es imposible ver lo que hay dentro.
Vosotros dos podeís. Aunque uno de los dos parezca no querer.
Y sin embargo una cosa parece relativamente clara. Al menos tú, no eres feliz así. No sé cuanto le llenará a él el teatro. Aunque es duro decirlo, puede que lo suficiente. Yo dudo que sea posible, pero bueno.
En todo caso, ambos, mereceis más, como tú dices.
Y aunque puedas pensar al tomar la decisión que también lo haces por su bien, que no estas siendo egoista (quien sabe, quizá se te pase por la cabeza). La verdad es que tienes todo el derecho a ser egoista, a ser feliz. Y lamentablemente no lo eres con él.

Será duro, aparte de por los problemas logísticos.., por el sufrimiento, de ambos. Así que me uno a los demás. Mucho ánimo. Estaremos por aquí. :-)

P.D. (Aunque sea con retraso debo ir en contra de la opinion generalizada existente en el anterior post del día 20. Sinceridad ante todo. Cierto que tardía es peor, y aún así yo hubiese sido sincero.)

Comenta

(If you haven't left a comment here before, you may need to be approved by the site owner before your comment will appear. Until then, it won't appear on the entry. Thanks for waiting.)